Programa una hora fija para silenciar pantallas, lejos de la cama y de la mesa. Usa un temporizador sencillo, respira profundo y cierra bucles pendientes en papel. Dormirás mejor, y al despertar sabrás exactamente por dónde empezar sin arrastrar cansancio tecnológico.
Desactiva avisos de apps no esenciales y reúne el resto en resúmenes programados. Cambia sonidos por silencios, coloca el teléfono boca abajo y habilita modos de concentración. Tus conversaciones importantes seguirán llegando, pero el impulso de revisar cada segundo perderá poder.
All Rights Reserved.